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Empaques de EPDM: Tecnología elastomérica que redefine el sellado en ventanas

En los sistemas de ventanas modernas, el desempeño del sellado es un factor determinante para garantizar hermeticidad, eficiencia energética y durabilidad. Los los empaques de EPDM se han consolidado como una de las mejores soluciones técnicas gracias a su sobresaliente resistencia al intemperismo y sus excepcionales propiedades fisicomecánicas.

Excelente resistencia al intemperismo

Una de las principales ventajas del EPDM es su comportamiento superior frente a condiciones ambientales severas. Este material presenta una alta resistencia a la radiación UV y ozono.

A diferencia de otros elastómeros, el EPDM no se agrieta, no se endurece prematuramente y mantiene su elasticidad incluso después de largos periodos de exposición al exterior. Esto lo convierte en un material ideal para aplicaciones en ventanas, donde el contacto continuo con el ambiente es inevitable.

Gracias a esta estabilidad química y ambiental, el empaque conserva su capacidad de sellado durante años, reduciendo mantenimientos correctivos y prolongando la vida útil del sistema.

Propiedades fisicomecánicas superiores

Más allá de su resistencia ambiental, el verdadero valor técnico del EPDM radica en su comportamiento mecánico bajo compresión.

1. Compression Set (capacidad de compresión y recuperación)

El compression set es la capacidad de un material elastomérico de comprimirse y recuperar su forma original después de retirar la carga.

En aplicaciones de ventanas, el empaque permanece comprimido de forma constante entre el vidrio y el perfil de aluminio. Si el material pierde capacidad de recuperación, el sellado falla. 

El EPDM se distingue por su excelente recuperación elástica, baja deformación permanente y su capacidad de mantener presión constante a lo largo del tiempo.

Esto significa que incluso después de años de trabajo bajo compresión, el material sigue ejerciendo fuerza contra las superficies de contacto, garantizando la hermeticidad.

2. Propiedades de memoria y estabilidad dimensional

El EPDM posee una notable memoria elástica. Esto implica que, tras deformaciones temporales, el material tiende a regresar a su geometría original.

En sistemas de ventanas, esta propiedad es fundamental porque se adapta a movimientos por dilatación térmica del aluminio y el vidrio y mantiene el diseño del empaque estable con el paso del tiempo.

Su estabilidad dimensional asegura que el diseño del empaque no se deforme ni colapse, conservando su funcionalidad incluso ante ciclos repetidos de apertura y cierre en ventanas.

Desempeño constante en el tiempo

La combinación de resistencia ambiental y desempeño mecánico convierte al EPDM en un material altamente confiable. No solo sella en el momento de la instalación, sino que mantiene sus propiedades años después.

Esto se traduce en:

  • Sellado duradero contra agua y aire.
  • Mejor aislamiento térmico y acústico.
  • Reducción de filtraciones.
  • Mayor eficiencia energética del sistema.
  • Menor necesidad de reemplazo o mantenimiento.

En aplicaciones donde la confiabilidad a largo plazo es esencial, el EPDM se posiciona como una solución robusta, eficiente y técnicamente superior para sistemas de ventanas.

Sin embargo, el verdadero resultado no depende únicamente del material, sino también de su correcto diseño y aplicación dentro del sistema.

En Sellasilicones contamos con la experiencia y el conocimiento técnico para asesorar a fabricantes, desarrolladores y proyectistas en la selección del empaque de EPDM más adecuado para cada necesidad. 

Si buscas optimizar el rendimiento de tus sistemas de ventanas, en Sellasilicones estamos listos para brindarte la asesoría especializada que tu proyecto requiere.

Colaboración: Sellasilicones

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