En el mundo del vidrio y el aluminio, muchas veces hablamos de perfiles, herrajes o tipos de cristal, pero hay un componente pequeño que cumple una función enorme: el empaque.

Hoy en día, los empaques fabricados en EPDM se han convertido en una de las mejores opciones para lograr ventanas realmente herméticas, eficientes y durables.
Pero ¿qué hace tan especial a este material?
El EPDM es un material que se destaca por su alta resistencia al sol, la lluvia y los cambios de temperatura. No se agrieta, no se endurece con el tiempo y mantiene su elasticidad incluso después de años de uso.
El uso de EPDM permite:
- Sellado duradero contra agua y aire
- Mejor aislamiento térmico y acústico
- Reducción de filtraciones
- Mayor eficiencia energética
- Menor mantenimiento y reposición
Aunque el EPDM es un material superior, el resultado final depende también del diseño del empaque y de su correcta integración en el sistema. Un perfil mal diseñado puede comprometer incluso el mejor material. Por eso, contar con asesoría técnica especializada marca la diferencia.
En Sellasilicones asesoramos a fabricantes y desarrolladores para elegir el empaque de EPDM adecuado en cada proyecto.
Porque en una buena ventana, el detalle sí importa.









