Nueva campaña internacional de Kömmerling.
El sonido del tráfico, el ruido de las obras, el bullicio urbano: en un mundo cada vez más ruidoso, el silencio se ha convertido en uno de los mayores lujos de la vida cotidiana. En la arquitectura contemporánea, diseñar espacios verdaderamente habitables exige considerar tanto la estética como el rendimiento acústico de los materiales. Las aberturas con alto poder de sellado desempeñan un papel central en este objetivo, transformando las ventanas en barreras de protección sonora y garantizando ambientes interiores más saludables y tranquilos.

En este contexto, Kömmerling lanza la campaña internacional “Ruido afuera. Silencio adentro.”, reforzando la importancia de los sistemas de aberturas con aislamiento acústico de alto rendimiento. La acción, con impacto emocional y técnico, invita a arquitectos, profesionales del sector y consumidores a reflexionar sobre cómo el confort sonoro influye en la salud mental, la calidad del sueño, la productividad y la convivencia familiar. Más que combatir ruidos, se trata de construir refugios silenciosos en medio del caos urbano.
La eficiencia acústica de los sistemas Kömmerling se sustenta en soluciones técnicas probadas y certificadas. Perfiles multicámara en PVC, triple sellado y sistemas homologados garantizan altos niveles de reducción sonora, de acuerdo con normas técnicas nacionales e internacionales. Estos sistemas están diseñados para cumplir con las exigencias que establecen criterios rigurosos de desempeño en aislamiento acústico, estanqueidad y resistencia a la presión del viento.

El silencio también es tecnología. A través de ensayos independientes y control de calidad continuo, los sistemas Kömmerling ofrecen rendimiento acústico, seguridad, durabilidad y estabilidad. Al especificar soluciones con este nivel de confiabilidad, el arquitecto refleja su compromiso con el bienestar de su cliente y agrega valor técnico y sensorial al proyecto. Una fachada atractiva debe, además, proteger del clima, del paso del tiempo y del ruido.
En definitiva, diseñar con foco en el confort acústico es un gesto de cuidado hacia las personas. Es asegurar que, al cerrar la ventana de su hogar, quien vive allí encuentre un ambiente estéticamente agradable, silencioso, cómodo y verdaderamente acogedor. Y con los sistemas Kömmerling, ese silencio forma parte del proyecto desde el primer trazo.